En Casa El Huerto, la calidez del hogar se siente desde el primer vistazo. Este proyecto de reforma de una vivienda unifamiliar es uno de los que más cariño le tengo, ya que fue uno de mis primeros clientes y se convirtió en un proyecto de referencia.
“El placer de estar en casa”
Miriam Molina
La Cocina: El corazón del hogar
La cocina, completamente renovada, brilla por su elegancia y funcionalidad. El uso de materiales nobles, como el mármol veteado en la encimera y el salpicadero, crean un espacio sofisticado y moderno, con toques de naturalidad. El área de trabajo cuenta con una amplia isla, ideal tanto para cocinar como para compartir momentos especiales con amigos y familiares. La integración del mobiliario blanco con los detalles en madera y la iluminación indirecta logran un ambiente acogedor y luminoso.
La elección de esta encimera está inspirada en las tonalidades verdes de Sierra Espuña
Salón y comedor: Espacios amplios y conectados
El salón y comedor están diseñados para disfrutar al máximo. El gran ventanal permite que la luz natural inunde la estancia, mientras que la decoración minimalista y la elección de tonos neutros potencian la sensación de amplitud. Los textiles suaves y los muebles ergonómicos invitan a relajarse. Además, las vistas directas al jardín y la piscina crean una sensación de continuidad entre el interior y el exterior.
El toque personal: La importancia de los detalles
Uno de los aspectos más interesantes de Casa El Huerto es cómo cada detalle ha sido pensado para mejorar la experiencia de estar en casa. Desde la iluminación sutil que resalta los elementos arquitectónicos hasta los rincones personalizados, todo está diseñado para que los habitantes se sientan cómodos y conectados con el entorno.